Aparta, ciego amor que me llevaste
Adentro de mi mente adormecida,
Al triste laberinto sin salida
Para que el minotauro me aplastase
Cruel y mala mujer, que todo ataste
Y dejaste mi lucidez confundida
¡Malditas sean hoy esas cortinas
Con que yo me prendé y tú te tapaste!
Horror, placer, amor, tristeza, muerte...
Teseo... ¡yo no encuentro otro camino!
¡Ariadna!, mándame tu hilo dorado.
Ya que solo la desgracia de verte
Es en mi corazón como un espino,
Por todo el dolor que me has provocado
Att., el administrador
Misael
martes, 27 de enero de 2009
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