más abajo sobre el amor. Que ya lo hicimos en la clase de literatura.
Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado, 5
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero parasismo; 10
enfermedad que crece si es curada.
Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo! 14
En el poema que voy a comentar, vemos a un Quevedo poetizando las paradojas del
amor, típico motivo de la poesía petrarquista.
Las paradojas de estos poemas de Quevedo la encontrabamos ya en la poesía italiana del siglo XIV. Y muchas de ellas tambien la encontramos en la poesía trovadoresca medieval.
En este poema Quevedo nos da una definición del amor, de su ser
intrínsecamente contradictorio ("hielo abrasador, fuego helado").
El soneto ha sido siempre y lo será siempre, como en este poema, el mejor cauce
para la expresión del amor.
Quevedo, como buen sonetista, hace que en tan sólo catorce versos endecasílabos,
quede caracterizado un sentimiento tan complejo como el amoroso.
La estructura que tiene este soneto de Quevedo es ABBA/ABBA/CDC/DCD.Es decir, soneto encadenado.
Lo normal en el soneto clásico es que el poeta dedique los dos cuartetos a la
exposición poética del tema del texto, y los dos tercetos a la conclusión. Pero Quevedo, en
este caso, explica su concepto del amor en los dos cuartetos y el primer terceto, y
condensa sólo en el último terceto la conclusión del poema. Pero veamos detenidamente
cada estrofa.
En el primer cuarteto encontramos la primera serie de oxímoros:
. hielo abrasador - fuego helado
. herida que duele - no se siente
. soñado bien - mal presente
. breve descanso - muy cansado
La peculiaridad de estos versos es que encierran oxímoros dobles,como,por ejemplo,
dentro del primero, el primer sintagma se opone al segundo; pero, a su vez, el primer
sustantivo ("hielo") y el adjetivo que le acompaña ("abrasador") también se contradicen entre
sí.
En el segundo cuarteto aparece otra serie de oxímoros:
. un descuido - nos da cuidado
. cobarde con nombre de valiente
. andar solitario entre la gente
. amar solamente ser amado.
En el primer terceto: continúan las contradicciones:
- libertad - encarcelada (v. 9)
- enfermedad que crece - si es curada (v. 11)
El segundo terceto: Actúa como una conclusión, en la que se nos presenta, en persona, al
amor. El tono deíctico es evidente en los demostrativos "éste es el niño", "éste es su abismo".
El hecho de nombrar al Amor, al Cupido mitológico, también hace patente la conclusión.Pero
no por ello olvida Quevedo cerrar el poema con más paradojas:
.niño Amor - abismo
. Mirad amistad - nada
. en todo contrario - de sí mismo.
La primera de ellas fundamenta su eficacia en la oposición entre la pequeña altura de
un niño (Cupido) y el abismo o profundidad que ocasiona con su influencia (realzado por la
mayúscula de "Amor"). Los dos vesos finales resumen todos los contrarios del poema; su
tiempo futuro, la exclamación y el imperativo para invitar al lector, y la palabra "todo", hacen
irrefutable la tesis quevedesca del amor, es la moraleja del poema: la fatalidad llena de
contradicciones que supone la experiencia amorosa.
[HUGO]
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